(Guiainfantil.com) El cambio de la cuna a la cama, normalmente suele producirse cuando el pequeño tiene entre dos y dos años y medio, o cuando sentimos que la cuna se le queda pequeña y que no tiene tanto espacio para dormir y estirarse..
Si nuestro pequeño cuenta con el referente de un hermanito mayor, es posible que quiera dar éste paso incluso antes de los dos años, imitando así la conducta de su hermano mayor que ya duerme solito en su cama.. Otros niños, sin embargo, aunque les encante dormir en la cama grande de mamá y papá, se resisten a dar el paso y dormir en una cama sólo para él. Se trata de una reacción perfectamente normal porque su cuna es donde aprendió a dormir, donde se siente protegido y seguro..
Nosotros, como padres, podemos ayudar a que el proceso de cambio sea aceptado por el niño animándole a participar en la búsqueda y elección de su nueva cama, sus sábanas, etc.. Si es necesario y el niño necesita un periodo de adaptación, puede seguir durmiendo por la noche en su cuna y jugar o dormir la siesta en su nueva cama hasta que se sienta seguro en ella..
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