
A partir de los ocho o nueve meses los padres podemos llevar a nuestro bebé en bicicleta teniendo en cuenta dos aspectos; que el niño pueda mantenerse sentado con la estabilidad necesaria y que disponga de una silla especial con casco. Estas sillas están diseñadas para niños de 9 a 22 kilos, pero hay diferentes tipos según el sistema de adaptación a la bicicleta; las que se colocan en la parte posterior, las que van sujetas al manillar y las que se colocan en la barra central.
Cualquiera que sea el tipo que elijamos podemos estar tranquilos ya que todas ellas son totalmente seguras, existe una norma europea que marca los aspectos fundamentales en cuanto a la seguridad de este tipo de sillas; exceptuando las que van situadas entre el manillar y el piloto. Estas son algunas de las características que debemos tener en cuenta a la hora de elegir nuestra silla:
– El asiento no debe tener ningún saliente ni parte cortante.









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