Es muy habitual que un bebé le cueste dormir, sobre todo por la noche, y muchos padres piensan que no están haciendo bien alguna cosa. Suizas tengáis razón pero hoy queremos daros algunos consejos para que vuestro hijo no pueda con vosotros.
Durante el primer mes de vida un bebé necesita comer cada tres horas, pero a partir del segundo mes el niño ya no necesita comer tan de seguido, por lo que el sueño se debería prolongar. Es ahí cuando tenemos que comenzar con un ritual nocturno para que el niño se acostumbre a dormir por la noche.
Es fundamental establecer una rutina diaria, es decir tiene haber una hora para las comidas, una hora para el baño, una hora para el paseo y una hora para el sueño. Estas cosas deben realizarse siempre a la misma hora, a ser posible, y en el mismo orden.
Al llevar una rutina diaria el bebé sabrá lo que va a ocurrir en cada momento, y se sentirá más seguro, algo que le ayudará a relajarse, por lo que se dormirá en un momento.
Cuando sea la hora de cenar es aconsejable que le pongas el pijama, le des la toma, le tengas un ratito en brazos y le cantes una nana. Después acuéstale en su cuna, dale un pequeño masaje y sal de la habitación antes de que se duerma.
Si el bebé se despierta llorando, te aconsejamos que vayas a su lado y le intentes calmar, pero sin sacarle de la cuna. Una vez que se haya calmado, sal de la habitación. Si vuelve a llorar, repite lo anterior.
Es importante que no le cojas en brazos, ni le duermas en ellos, por que se acostumbrará a hacerlo así siempre.





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