Después de los dos años, nuestros hijos comienzan a desarrollar todos los días habilidades como no usar pañales, bañarse solos, ir al baño o lavarse las manos; es en este preciso momento cuando debemos estar más atentos en sus costumbres higiénicas. Esta es una etapa muy importante para ellos, pero que nos exige a nosotros como padres mayor atención para evitar que puedan sufrir algún percance o que por falta de higiene contraigan alguna dolencia.
Todos sabemos que niñas y niños no utilizan el baño de la misma manera, las niñas hacen sus necesidades sentadas, de esta manera es más difícil que se mojen y manchen con la orina; aunque es muy normal que algunas intenten imitar a hermanos y padres probando orinar de pie. Si fuera así, lo mejor es explicarle que estará más cómoda si orina sentada y no se manchara con la orina.
Que enseñemos a nuestras hijas a limpiarse correctamente es importante, de adelante hacia atrás y siempre por detrás para evitar que se les infecte la vagina y la vulva. Hacia los 4 años es muy normal que nuestra hija comience a conocer y explorar su cuerpo, en especial sus partes intimas; en estos casos es recomendable que la vigilemos por si intenta introducirse algún objeto como lapices o juguetes que podrían llegar a producirle inflamaciones e irritaciones.





Comentarios recientes