Los cólicos en el lactante suelen presentarse desde el nacimiento del niño hasta aproximadamente el tercer mes de vida. No se trata de una enfermedad grave, son espasmos o contracciones dolorosas del intestino del niño que molestan a la mayoría de los bebés lactantes.
Es fácil detectar cuando el bebé está sufriendo un cólico, el llanto del niño pasa a ser constante y puede durar muchas horas ya que no hay forma de evitarlo.
Es frecuente que el cólico se inicie al final de la tarde o por la noche y siempre a la misma hora cada día, siempre de forma repentina.
Los bebés lloran y mueven las piernas, encogiéndolas y estirándolas, y la tripita se les pone dura.
El bebé al llorar traga aire y provoca más dolor provocado por los gases de su estómago. Se puede intentar aliviar los cólicos masajeandoles un poco la tripita o colocándolos hacia abajo con nuestro brazo colocado en su barriga.
Afortunadamente los cólicos del lactante desaparecen pasados los 3 meses de vida del bebé.





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