
Un libro en manos de un niño lo puede llevar a volar por un mundo de fantasía, imaginación, magia… Y llegar a a transformar este encuentro en un verdadero torbellino de sensaciones, ruidos y voces. Es que un libro es también una gran herramienta de juego, y como tal, tiene que estar presente en la vida de un niño desde su nacimiento. Un gesto tan sencillo como leer un cuento a nuestro hijo puede eternizar una afición enriquecedora durante toda su vida.
Los niños copian todo lo que ven en los mayores, por ello si nos ven leer, empezaran a motivarse por la lectura. A continuación te proponemos ideas para convertir el libro en un instrumento de diversión para tu hijo. Una vez que cojan un libro… ¡no lo dejaran!
– El juego de las voces: Cualquier cuento por pequeño que sea puede trasformarse en un juego de ruidos y voces, a los más pequeños les encanta escuchar los cambios de tono; las voces agudas, las graves, las que imitan a los niños, a una bruja o los sonidos del agua.
– Dibuja una historia: Solo necesitamos lapices de colores, cartulinas y un narrador. El juego consiste en que niñas y niños representen las distintas tramas del cuento: el principio, nudo y desenlace.





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